Giro de Punto

Taxi Driver

Posted in Uncategorized by germantouza on junio 28, 2009

Taxi-driver

Film de 1976 de Martin Scorsese.

Travis Bickle (Robert De Niro) es un ex combatiente que decide hacerse taxista. Conoce a Betsy (Cybil Shepherd), una educada y correcta muchacha que ayuda en la campaña de un candidato presindencial. Esta chica le traerá un gran disgusto, a partir del cual Travis comenzará a sentir cierta necesidad de expresar socialmente su violencia.

Pareciera que por momentos Travis es un niño, un hombre como tábula rasa, una esponja preparada para consumir lo que ve. Porque sobre todas las cosas, observa. Sobre su taxi, sin rumbo, sin destino, lo único que hace es mirar mientras intenta encontrarle algún sentido a las cosas. Pero sus intentos para construir sentido son fútiles, pues todos serán destruidos por sí mismo.

Y es esa desazón enorme, esa destrucción inexplicable la que se enlaza a su historia y a las calles que transcurre. Travis es parte y al mismo tiempo detesta a esa Nueva York sucia, llena de humo, de proxenetas y prostitutas. 

Pero va recolectando y recolectando información y se comienza a confundir; y empieza a vislumbrar su deseo a través de las armas, y se las prueba, y las luce frente al espejo, ademirándose a sí mismo como un ‘ser de guerra’.

Y así buscará ser héroe impuesto en el campo de batalla salvando a Iris (Jodie Foster), una niña-prostituta del sub mundo al que pertenecen.

La ironía final es muy buena. Tal como en El Rey de la Comedia, el loco es héreoe en una misma acción. La lectura social lo transforma en eso que desde su subjetividad se desdibua en una falta de sentido para su propia vida.

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El Rey de la Comedia

Posted in Uncategorized by germantouza on junio 25, 2009

king

Film de 1982 de Martin Scorsese.

Rupert Pupkin (Robert De Niro) quiere ser el Rey de la Comedia, para ello intenta entablar un vínculo con Jerry Langford (Jerry Louis), el actual poseedor del trono: ícono televisivo y personaje ultra famoso. Unos primeros acercamientos con dudoso éxito llevarán a Rupert Pupkin a empeñarse con llevar su deseo más allá de los medios utilizados.

Rupert Pupkin es un loco, un marginal, alguien que se desgarra por ser parte de la sociedad. Pero también un poco más, el sueño de Pupkin es que un millar de espectadores televisivos lo aplaudan desde sus sillones y viven su nombre restituyéndole el lugar que perdió al ingresar al mundo. Pupkin está convencido de que él es el Rey, que está destinado a ocupar ese lugar que dejará vacío Jerry Langford y como si fuese un profeta: el incomprendido que debe develar la verdad que lleva a cuestas; intentará demostrarle al mundo quién es él.

Podríamos decir que esta película se trata de una comedia y sin embargo nos estaría faltando algo. Porque efectivamente lo es, pero para ser más justos deberíamos decir que es una gran comedia; de esas que ponen en juego como si nada las grandes preguntas filosóficas, los enormes interrogantes del ser humano. Preguntas tan banalizadas como el precio de la fama, si el fin justifica los medios y demás debates están planteadas en esta película con una enorme sutileza y también por qué no, con enorme ironía: la ironía de que un loco se convierta en ídolo.

Con grandes escenas, con gran dinamismo, el película avanza muy firme. Son excelentes las escenas de Rupert en soledad imaginando sus encuentros con Jerry, fantaseando sus momentos de gloria, sus números cómicos. Y finalmente, Rupert logra parecernos al mismo tiempo un maniático y un encantador. Es difícil apartarse de la imagen de él como un niño grabando esa cinta que le entregará a Jerry Langford buscando la aprobación del papá.

El Rey de la Comedia, un excelente film.

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